
Daniel Bozzani
Director del Departamento de Humanidades y Artes
"Es muy lindo ver cómo se engarzan nuestros valores y ADN en las propuestas de la UNLa"
El Maestro Daniel Bozzani tiene 64 años y 6 hijos “en dos tandas”. De los tres mayores, uno ya está recibido de diseñador industrial, otro hizo cine documental y la restante está en España haciendo Teatro. Y de la “cosecha tardía”, como él la llama: dos están haciendo el CBC en la universidad y el más pequeño está en el segundo año del secundario. Daniel es un padre que da consejos y está presente: “Siempre les digo a mis hijos que la vida se hace a los codazos y empujando, sino te empujan a vos”.
“La formación de un músico siempre tiene que ser temprana, por eso quienes vienen a estudiar la licenciatura a la universidad tienen que tener una formación previa, no pueden empezar de cero. La formación de un músico lleva mucho tiempo, sobre todo la parte instrumentista. Yo empecé estudiando piano y después entré a una escuela en Adrogué que era medio de vanguardia, había coro, música de cámara, expresión corporal, cosas que ahora están involucradas, pero no en aquel entonces. Hacíamos polifonías, 4 voces, me ponían un chelo al lado del piano. Allí dije que eso era genial, porque era lo que a uno le gusta hacer, pero además compartido. Eso me cambió la perspectiva de la música, porque estaba por dejar. Estudié también una carrera técnica y me enamoré del arte en todas sus vertientes. Todo eso alimentó una forma de aprender música en un contexto colectivo, que después es lo que aplicamos acá en la carrera: la práctica musical colectiva, el ser solidario, la necesidad de que cada uno cumpla un rol y que cada uno necesite del otro”.
Se formó en Composición con grandes maestros y luego se fue a Europa para hacer la carrera de Dirección de Orquesta. Primero estuvo en Austria y luego en Suiza, donde trabajó y estudió.
Viajaba a Barcelona y a Rotterdam para seguir a su maestro. Daban los exámenes en el Conservatorio Superior de Barcelona. Después tuvo una homologación en la Universidad de Paris 8, donde obtuvo la licenciatura. Pero en un momento se planteó la necesidad de volver. “En Europa estaba bien, pero allí sentís que todo medianamente está hecho. ¡Y aquí había tanto por hacer!”. Entonces regresó y lo primero que hizo fue formar una orquesta juvenil con la Secretaría de Cultura. Siempre yendo y viniendo, ya que –salvo en la pandemia- no dejó de volver a Alemania y Suiza todos los años.
Fue profesor de música, donde armó comedias musicales y operetas con los chicos. “Ahí lo conocí a Gustavo Souto y él me dijo que estaban armando una orquesta en la UNLa, cuando todavía estaba en la calle Habana”. Eso fue por el año 1997.
Para el 2000 la siempre inquieta y visionaria rectora le propuso al Maestro darle a la orquesta un enfoque más académico. Allí se armó la carrera de Música, de la cual fue director. Hasta el 2014 en que lo nombran director del Departamento de Humanidades y Artes.
“Es un Departamento ecléctico, pero nada que no estuviera en mi salsa, nada que no fuera un ámbito natural en el cual poder estar y conducir. El primer año fue de ordenamiento. La cultura, la música y el arte depende mucho del Estado, por lo cual fue muy difícil todo durante la gestión de Macri”.
Las carreras de base del Departamento son: Audiovisión (que está dividida en Sonido y Postproducción de Video), Traductorado Público en Idioma Inglés, Diseño y Comunicación Visual, Diseño Industrial y Música. Los posgrados son: Maestría y Especialización en Metodología de la Investigación Científica, Doctorado en Filosofía y Especialización en Diseño Industrial. “Nuestro sueño dorado sería tener la carrera de Filosofía y alguna carrera relacionada con las letras”.
Sueños y proyectos hay muchos. “Estamos haciendo un trabajo transversal con todas las carreras. Armamos el Centro de Diseño, donde confluyen las dos carreras de diseño, donde hacen prácticas pre-profesionales en conjunto y proyectos en común. Y está funcionando muy bien, ya que estamos trabajando con la demanda de algunos ministerios y con la Unión Industrial de Lanús”.
A nivel comunitario el Departamento desarrolla el ciclo de Cine, con Rómulo Berrutti, y el sello discográfico, a través del cual tienen oportunidad artistas zonales.
“La UNLa en estos 25 años para mí es más que una segunda casa. Sobre todo, me gustó acompañar el crecimiento. Es muy lindo ver cómo se engarzan nuestros valores y ADN en las propuestas de la UNLa. Cómo se fue fortaleciendo toda esa visión que tiene Ana. Para mí fue un honor acompañarla y lo sigo haciendo, por supuesto, con mucha lealtad porque creo mucho en su conducción y en su visión, porque ella está siempre un poco más adelantada. Uno va aprendiendo de la mano de una conducción lúcida, que te permite en tu área contagiar esa mirada hacia adelante”.