Dirección de
Cooperación
Internacional

Estudiantes incoming

Mario Fernando Flores Rodríguez– estudiante mexicano (Instituto Politécnico Nacional)
Mi mejor amiga me había sugerido estudiar en la Universidad Nacional de Lanús. En el proceso de selección, ella no fue aceptada y yo sí. Mi mayor defecto es tener miedo a la soledad, y esa noticia tenía mi alma pendiendo de un hilo, por lo que decidí encontrar alumnos que vinieran a Argentina para formar un grupo y que viviéramos juntos.
Llegó el momento de emprender el viaje, llenó de ilusión y de alegría por dar el primer paso a algo desconocido. Llegamos a Argentina. Los malos entendidos, las peleas y los errores de mis compañeros y de mi parte hizo que el grupo se fuera reduciendo y nos fuéramos desintegrando, eso me asustaba. Pase momentos muy malos dentro de mi movilidad, la ruptura de mi relación, la enfermedad de mi madre, la aparición de una enfermedad de mi sobrina (hija de mi hermana); en fin las cosas empeoraban, tenía miedo, tristeza e impotencia. Había momentos en que quería soltar la toalla y fue en ese momento justo que aparecieron grandes personas en mi vida. Nunca imaginé que las personas de la cual recibí más apoyo fuera del país de destino y no de mis compatriotas.
Quiero dar gracias a la familia que me hospedó, por hacerme parte de su familia, por hacerme sentir que no estoy solo, por los momentos de alegría y de degustación, por hacerme sentir especial y querido. Por la llamada a mi madre y decirle lo mucho que me estimaban, porque cuando más necesité de una familia se habían convertido no solo en amigos, sino en mi segunda casa.
Podría agradecer con cada uno de las personas que conocí en mi estadía en Argentina, pero hoy le doy gracias a la Universidad Nacional de Lanús y a la República Argentina por abrirme las puertas, y dejarme disfrutar cada momento de los lugares maravillosos naturales que tiene, la diversión de cada noche con la gente desde un restaurante hasta un boliche, por profesores que tienen alto potencial que te deja con la inspiración de hacer más, de conocer, de profundizar tu carrera. Por permitirme contar e implementar uno de mis mayores proyectos de mi vida: "Un Camino de Esperanza Hermandad, Amor y Dignidad A.C" en Argentina.
A todos mis amigos argentinos, donde quiera que estén ahora o dondequiera que yo me encuentre, gracias por todo. No olviden que no sólo se convirtieron en conocidos, sino en algo especial. En nombre de México, les doy gracias por darnos tanto amor a nuestra cultura y a nuestras tradiciones. Argentina no fue un accidente. Fue mi destino, el mejor lugar que nunca imaginé y que me hizo una persona íntegra.
A todos los alumnos que quieran vivir una experiencia diferente, atrévanse a hacerlo. Nunca desistan de sus sueños. A veces pareciera que el panorama es negro. Vendrán pruebas, pero todo será para volverse una mejor persona, y crecer profesionalmente.
El tiempo ha terminado, y esta movilidad me enseñó algo muy importante: a no tener miedo de estar solo, que todo sucede por alguna razón, que lo más simple se volverá algo extraordinario y que solo se vive una vez. ¡Gracias, Argentina!

Teresita Alvarado Valenzuela – estudiante mexicana (Universidad de Sonora)
La ciudad de Buenos Aires es parecida a la Ciudad de México y, aunque es muy bonita, tiene los problemas que una ciudad grande tiene, como la limpieza de las calles, el tráfico, la cantidad de gente, el tipo de viviendas y la seguridad, entre otros. Utilizar los medios de transporte y moverse por la ciudad es fácil con la aplicación de Google maps, ya que te indica cómo llegar a los lugares que necesitas ir, también existe una aplicación que ofrece el gobierno argentino que se llama “Como llego, Buenos Aires” que también funciona como Google maps.
El clima es húmedo y es común que llueva, el calor es muy diferente al de Hermosillo, porqué aunque no hay temperaturas tan altas la humedad hace que sudes demasiado y es difícil mantenerse fresco.
La gente es amable y vive muy apresurada. Reconocen de inmediato a los extranjeros, y muy seguido nos confunden con colombianos, ya que el acento que ellos están acostumbrados a oír de los mexicanos es el de las personas del centro de la república. Gracias a Dios no hemos sufrido ningún asalto ni nada parecido. Nos hemos cuidado mucho y siempre andamos juntos. Lo que sí nos ha tocado es que, en la calle, si nos veían con el celular, las mismas personas nos advierten que lo guardemos y que utilicemos las mochilas por enfrente. También nos ofrecieron ayuda si andábamos desubicados.
La comida es un poco más desabrida que en México, pero sigue estando deliciosa. En Buenos Aires no toleran para nada el picante y no hay ningún tipo de salsas como en México. No existen las tortillas de maíz ni de harina.
El campus de la Universidad de Lanús es más pequeño que el de la Universidad de Sonora. Me gusta mucho porque está construido en lo que antes eran talleres de trenes. Los maestros y los estudiantes fueron muy amables con nosotros.

Jesús Carlos Maldonado Chan – estudiante mexicano (Universidad de Sonora)
La experiencia fue muy buena. A la semana de llegar a Buenos Aires, conseguimos un departamento para 3 personas en el barrio de Montserrat, y en esa misma semana adquirí un chip para poder tener un número de teléfono nacional. Debido a que vivimos en la capital, se sintió mucho la diferencia con Hermosillo, ya que la vida aquí era mucho más rápida y acelerada. En Buenos Aires, a diferencia de Hermosillo, todas las tiendas y negocios cierran muy temprano sus puertas.
El ambiente en la universidad fue muy bueno tanto por los alumnos como por los docentes, ya que todos nos han recibidos con los brazos abiertos y nos han dado la mano para que nuestra estadía sea más confortable.
El plan de estudio de Lanús es muy parecido al de la Unison, nada más que en la UNLa se centran en un enfoque más social, mientras que en mi universidad origen tienen un enfoque más de investigación. Con los profesores no he notado mucho cambio al trato del alumno y la disponibilidad para resolver dudas en caso de no entender algún tema. Las instalaciones de la universidad son un poco rústicas a comparación de la Universidad de Sonora, debido a que aún conservan las estructuras originales de los talleres de tren y, además de ello, han reciclado parte de los materiales para construir cosas con ellas.
Tanto dentro como fuera de la universidad, las personas han sido muy amables con nosotros y nos han facilitado nuestra estadía. En comparación con mi ciudad de origen, la gente de esta ciudad tiene la mente un poco más abierta.

Quetzalcoatl Barrientos Sida – estudiante mexicano (Universidad Autónoma Chapingo) / Daniela Tabares Palacios – estudiante colombiana (Universidad Minuto de Dios)
[Fragmento de una entrevista realizada por Valeria Pujol] En la charla con las autoridades académicas de la UNLa, muchos de los estudiantes extranjeros manifestaron que uno de los motivos por los que eligieron la Argentina es por su vida cultural y, sobre todo, por el tango. Por eso varios han optado, como lugar de alojamiento, por el emblemático barrio de San Telmo. No obstante, otros han priorizado la cercanía a la Universidad, y eligieron como lugar de residencia el barrio de Lanús.
Al conversar con Quetzalcoatl Barrientos Sida, de la Universidad Autónoma Chapingo de México, que eligió cursar materias de las Licenciaturas de Economía Empresarial y de Planificación Logística, nos contó su impresión acerca de las diferencias académicas entre su universidad de origen y la UNLa: “Me parece un poco diferente, creo que en la Argentina están un poco más avanzados en como llevan adelante la clase. Aquí tienes que ser un poco más autodidacta como alumno, tienes que leer y buscar información por ti mismo. El profesor llega a clase, dicta su tema y tienes que haber leído y participar porque esa es la dinámica. En mi escuela hay un modelo de educación más tradicional, pero de a poco le voy tomando la mano.”
Luego, conversamos con Daniela Tabares Palacios, de la Universidad Uniminuto de Colombia. Ella cursa materias de la Licenciatura de Trabajo Social, la misma carrera que cursa en su universidad de origen. En la entrevista Daniela hizo una comparación de las orientaciones de ambas carreras: “En Colombia la carrera tiene un perfil muy parecido al de acá, dado que ambas se enfocan desde la gestión. Sin embargo, allá se trabaja más en lo privado, en cambio acá la orientación es más avocada hacia el sector público. Creo que eso tiene que ver con que hay muchos trabajadores sociales que se insertan en el espacio público. En Colombia eso nos lleva como tendencia a gerenciar los proyectos, a abordarlos con una perspectiva más administrativa”.

César Vallejo Salazar – estudiante colombiano (Universidad de Caldas)
En general, mi experiencia fue magnifica. Tuve una de las mejores experiencias como estudiante, gracias a los compañeros de clase que siempre estuvieron ahí pendientes de nosotros y con las manos dispuestas a ayudarnos en cualquier situación, al igual que el equipo de movilidad que nos brindó siempre apoyo en lo que necesitáramos.
La UNLa cuenta con un alto nivel académico, al igual que mi universidad en Colombia. Me sentí muy a gusto con las materias seleccionadas, pues aprendí muchísimas cosas que no conocía en el ámbito del Diseño.
Uno de los mayores impactos en lo personal fue aprender a convivir con una cultura diferente, superando retos de la vida como es vivir fuera de tu país, alejado de tu familia. En lo personal, esto nos deja muchas enseñanzas; académicamente, desde el Diseño es muy importante pues este siempre está ligado al contexto, y desde el momento en que el contexto en el que diseñamos cambia, la manera en la que se abordan estos problemas también debe cambiar, para adaptarnos a este nuevo contexto entendido como otro país, pues ciertamente los procesos se abordan siempre desde puntos y autores distintos.
Tengo muchísimas anécdotas, la mayoría referidas al uso del idioma, pues las palabras que usan en Argentina son bien diferentes a las colombianas. Recuerdo un día, al entrar a una pastelería y decir: "Buenas tardes, ¿me podría regalar 4 cupcakes, por favor?" (en Colombia usamos la expresión “me podría regalar” para pedir cualquier cosa pero obviamente siempre pagamos), a lo que la chica me dijo: "En esta pastelería no regalamos nada, todo lo tenés que comprar, y salí por favor que tengo más clientes". Yo, muy avergonzado, respondí: "No, no, disculpa, pasa que en Colombia usamos esa expresión, pero obviamente voy a pagar". La chica, muy de mala gana, me entregó mis cupcakes, pagué y me fui.
A los estudiantes que quieran hacer un intercambio, les recomendaría estar muy abiertos a nuevas experiencias, a conocer nuevas personas, a disfrutar todo al máximo y, sobre todo, siempre tener en mente que arriesgarnos a salir de nuestro país para vivir en otro es una de las mejores decisiones que podemos tomar. No sólo la pasas bien, sino que también aprendes para la vida, creces como humano y guardas un gran recuerdo para toda la vida.

Ruth Rodríguez Mendoza – estudiante mexicana (Universidad de Guadalajara)
Fue una gran experiencia, que jamás había tenido la oportunidad de vivir. Aprendí un sinfín de cosas, conocí buenos amigos, crecí mucho como persona y académicamente adquirí muchos conocimientos los cuales sé que me servirán de por vida. Si a alguien se le presenta la oportunidad de hacer un intercambio académico, lo recomiendo 100%.
Me parece que la UNLa es una universidad de gran nivel, los maestros con los que trabajé (Augusto Meijide y Jorge Defino) tenían un amplio conocimiento en el rango turístico y otras áreas. De igual manera, el personal académico me parece muy profesional, con un alto nivel de conocimiento.
En lo personal la movilidad tuvo un gran impacto, me permitió conocer otra parte de mí que no había explotado, aprendí a conocerme y valorarme aún más. En lo institucional, adquirí un extenso conocimiento. Sé que actualmente y en el futuro me servirá para mi vida laboral y profesional.
Quizá no es en sí una anécdota, pero sí, el llegar a un país que aunque hablemos el mismo idioma, tenemos palabras distintas y en un principio me costó trabajo aprenderlas como: colectivo-camión, ají-Chile, dulce de leche- en mi país le llamamos cajeta, porotos-frijoles, utilizar el "vos sos", pibe, boludo, chupetín, entre otras cosas.
A los estudiantes que quieran hacer una movilidad internacional les recomiendo que si se les presenta la oportunidad, lo hagan. La UNLa cuenta con un gran personal académico y administrativo, y la forma de trabajar es muy buena. Te reciben con gran cordialidad, lo cual hace que te sientas como en casa y al final te vas muy agradecido con todos y con la vida.

Idalia Chávez Durán – estudiante mexicana (Universidad Autónoma de Coahuila)
La experiencia me dejó muchos aprendizajes, tanto académicos como personales. Tuve el placer de recorrer varias ciudades además de Buenos Aires, e hizo que tuviera una perspectiva más amplia del país, conociendo nuevos lugares, nuevos paisajes, nueva gente y nuevas costumbres.
El nivel académico de la UNLa es muy bueno, la capacidad de los maestros es impresionante. A mí me encantó la idea de tener a varios maestros al mismo tiempo, pues era un complemento muy grande. Lo que no me gustó es el sistema de evaluación, que un examen final de 5 preguntas sea lo que evalúe todo mi cuatrimestre.
En lo personal gané muchos aprendizajes, conocí nuevas culturas, me independicé, hice nuevas amistades y aprendí a valorar a los que están lejos. En cuanto a lo institucional, creo que mi universidad se ve representada en ámbito internacional, pues no todas las universidades realizan este tipo de movilidad.
Dos días antes de mi vuelo para regresar a México, aún estaba en Bariloche. Para esto, mi autobús salía a las 5:30 pm, sin embargo se me hizo muy tarde: eran las 5:45 y yo aún no llegaba al autobús. Pensé que ya no iba a poder regresar, ya no tenía dinero y siempre todos los autobuses salían híper puntuales. Entonces sentí que ya me iba a quedar en Bariloche, sin dinero, sin poder regresar a Buenos aires y perdería mi vuelo de 2 días después. Cuando llegué a la parada de ómnibus, aún estaba ahí. Ya casi toda la gente había abordado, pero llegué corriendo y sí lo alcancé. No sé si fue suerte, ayuda divina o destino, pero me salvé.
Les recomiendo organizarse desde antes de llegar a Buenos Aires, ir viendo lugares para vivir, no confiarse (porque los apartamentos se alquilan muy rápido). Y viajar más allá de Buenos Aires, conocer más de Argentina y, si se puede, otros países.

Luis Fernando Aragón López – estudiante mexicano (Universidad de Sonora)
Estudiar un semestre en Argentina fue muy gratificante, más de lo que yo esperaba. Una experiencia de vida que puedo recomendar 100% a todo aquel que esté interesado.
La carrera de Nutrición, en la que cursé, tiene un nivel muy bueno en el área de nutrición comunitaria, por la manera de ver la epidemiologia y las estrategias públicas en las que podemos intervenir como nutriólogos. Además, los profesores cuentan con muy buenos conocimientos.
La movilidad tuvo un impacto muy fuerte en mi vida personal, pues aprendí mucho de cultura, política, geografía y otras áreas externas a la universidad, pero muy gratificantes para mejorar como persona. Institucionalmente, considero que también tiene un alto impacto, pues la movilidad internacional crea lazos entre instituciones de diferentes países y las diferentes estrategias de enseñanza de los profesores ayuda a que uno sea un mejor profesional.
Hay muchas anécdotas de esta movilidad, sin embargo considero contarles un poco de lo que se encontraran si vienen a Argentina. Argentina cuenta con las Cataratas del Iguazú, una de las 7 maravillas naturales del mundo, con el cerro Hornocal, que tiene de 14 colores –algo fenomenal para la vista–, cuenta con los glaciares en la Patagonia y además tiene Bariloche, que es como una Buenos Aires pequeña y con mucha nieve. Realmente, la experiencia en Argentina fue muy gratificante. Además, la universidad de Lanús es excelente, tanto por su infraestructura como en lo académico.
A los jóvenes que quieran venir a estudiar a Argentina les recomiendo que duerman menos y disfruten más. Dejen de soñar mientras duermen para cumplir esos sueños cuando están despiertos. Argentina fue el mejor sitio que pude elegir para este intercambio, cuesta un poco adaptarse a este lugar, pero una vez que lo hagan la van a amar.

Luis Fernando Aragón López – estudiante mexicano (Universidad de Sonora)
Mi experiencia fue inigualable, desde principio a fin; fue una de las mejores decisiones en mi vida elegir hacer movilidad en Argentina y sobre todo en la UNLa. Cambió todo mi panorama sobre la vida, realmente te hace replantear tus ideales. El nivel académico es muy bueno y como experiencia solo me llevo momentos buenos llenos de conocimiento y diversión.
A pesar de que cursé materias de diferentes carreras (no la que estudio en México : Comunicación Organizacional), eran muy parecidas y me sirvieron mucho, porque aprendí cosas nuevas, ya que el sistema es un tanto distinto al de mi universidad origen, pero las materias que cursé en la UNLa están llenas de competitividad y tienen buen nivel.
Esta movilidad es un parteaguas en mi vida, ahora se dividirá en 2: antes y después de la movilidad, ya que empezaré a ver todas las cosas de una forma distinta, jamás volveré a ser la misma persona que era antes de realizar la estancia.
Son tantas las anécdotas tan buenas y emocionantes que se me hace difícil resaltar una de otra. En cada momento que estuve aquí lo disfruté al máximo, así como jamás pensé conocer tanto de Argentina como todos sus países vecinos, en los cuales pude apreciar la belleza que tiene cada uno de ellos.
No lo pienses dos veces, deja que la vida te sorprenda y anímate a realizar una movilidad, realmente te servirá de mucho tanto en lo académico y profesional como en lo personal. Una oportunidad de estas no se ve mucho en la vida.

Humberto Aispuro Sánchez - estudiante mexicano (Universidad de Sonora)
El proceso de movilidad estudiantil que realicé en la UNLa fue realmente increíble, lleno de aprendizajes de todo tipo: académico, cultural y social. Viví experiencias únicas que hicieron más interesante mi estancia en Argentina. En pocas palabras: ha sido una de las mejores experiencias que he vivido.
La Licenciatura en Nutrición en la UNLa tiene un muy buen nivel, los docentes están muy bien preparados y los conocimientos que nos comparten son del más alto nivel. La variación que existe entre el sistema de educación argentino y el mexicano es un poco distinto, resultando este cambio más notorio en el horario de clase, ya que aquí las materias son de hasta 5 horas seguidas una sola clase, pero con el paso del tiempo logré adaptarme.
Esta movilidad tiene un gran impacto en lo personal, logró complementar más mi desarrollo personal y profesional, impulsando más mi preparación académica y cultural. Compartir una cultura distinta a la de nuestro origen me hizo valorar más la mía y apreciar más la cultura argentina.
Anécdotas hay muchísimas, si me pusiera contar cada una no terminaría hasta mañana… Las que más se presentaban eran las del uso de palabras que en Argentina tenían otro significado. Una de las que causó muchas risas a mis compañeros y a los clientes del comedor institucional de la UNLa fue cuando, después de comer una hamburguesa, procedí a comprar un dulce, que uno de mis compañeros ya había comprado, me había dado a probar y me había encantado el sabor. Este dulce era el típico “alfajor” de dulce de leche. Cuando lo compré fue de la manera más ridícula que lo pude haber hecho… pidiendo un dulce de “cajeta”, que así se llama en mi país al “dulce de leche”. Los argentinos ya se imaginaran las risas que esto pudo causar entre los trabajadores del comedor. Y los que no, pues cuando que vengan a Argentina lo sabrán. ¡Jajajaja! (los dejo con esa inquietud).
A todos los interesados en venir a estudiar a Argentina, específicamente a la UNLa, no lo piensen más y realicen el papeleo correspondiente. Es una experiencia increíble, les puedo decir que aprenderán más de lo que tenían pensado, ya que al llegar aquí muchas de las cosas serán nuevas para ustedes. Argentina es un país hermoso y lleno de misterios increíbles que poco a poco irán descubriendo.

Fausto Flores Pérez – estudiante mexicano (Universidad Autónoma San Luis de Potosí)
Mi experiencia fue excelente. Creo que me hizo crecer como persona, conocer otra cultura y una forma diferente de pensar. Me hizo querer conocer aún más otras culturas.
Considero que el nivel académico de la UNLa es muy bueno, muy similar al de mi universidad en México.
La movilidad que hice me ayudó a quitarme el miedo de conocer personas diferentes y me dio la oportunidad de forjar amistades internacionales. Sobre todo, creo que me ayudó a madurar como ser humano.
Tengo una anécdota: llegando a Buenos Aires, no podía localizar a las personas con las que me quedaría. Dio la noche, estaba solo en las calles con mis maletas y no tenía forma de comunicarme, no había teléfonos públicos funcionando. Las personas de este país fueron muy amables: una chica me acompaño  hasta un locutorio y me ayudo a conseguir un remis (en ese entonces no tenía ni idea de lo que era un remis). Jamás olvidare la ayuda que me presté esa chicha ni la amabilidad de la gente de este país.
A los estudiantes que quieran hacer una movilidad internacional en la UNLa les recomendaría que se alojen en capital, aun cuando hay muchísimos lugares en provincia y hay muchas cosas que hacer, las ONG siempre realizan sus eventos en la capital. Es una muy buena forma de socializar con estudiantes extranjeros.

Ariadna Moreno Gutiérrez – estudiante mexicana (Instituto Politécnico Nacional)
Al principio, como todo, mi adaptación fue difícil por la separación de mi país, y más que nada acostumbrarme al sistema de educación y trabajo que se tiene en Argentina, aprender cada día cosas nuevas y realmente vivir completamente otra experiencia ya que todo fue muy distinto en comparación a mi vida rutinaria en mi país. Pero como conclusión es la mejor experiencia que me llevo de lo que llevo de vida. Fui muy feliz en toda mi estancia en la UNLa y en Buenos Aires.
Los profesores con los que cursé fueron excelentes, ya que cada día aprendí cosas nuevas y muy interesantes, sabían explicar de manera detalla y eso hizo que sus clases fueran interesantes cada día, pienso que lo único que falta es el uso de tecnología y herramientas para la Universidad, y bueno aún el sistema que llevan no terminé de acostumbrarme era demasiada información para un único examen.
En lo personal, aprendí cada día cosas nueva y darme cuenta como es tan distinto un país de otro, la cultura, las personas, la forma de vida, acostumbrarme no fue fácil y sin embargo siento que he aprendido demasiado y que me llevo muchas cosas que podré aplicar en un futuro en mi país, al igual desde vivir sola y el aprender a moverme y organizar mis tiempos de una manera distinta a la acostumbrada.
En lo institucional, no fue nada fácil acoplarme al sistema, pero sin embargo creo que si te propones las cosas las puedes lograr, ya que al final siento que me fue muy bien y que obtuve lo esperado, aún no concluyo con finales pero lo que ya tengo concluido fue difícil lograrlo pero puedo decir que lo logré. Aprendí muchísimas cosas nuevas gracias a la enseñanza de los profesores, muchos términos que sé que me van a servir para mi carrera y a lo largo de mi vida profesional.
Cada día viví una historia que me encantaría contar, pero que sé que me llevaría mucho tiempo, muchas de las anécdotas tienen que ver con el cambio de palabras: los términos no eran igual, como un día en el kiosco. Pedí un refresco y me dieron unas pastillas, ya que en mi país es gaseosa, al igual que pedir un refresco al tiempo y no entenderme porque acá se dice natural y así viví cada anécdota con los términos y palabras que varían de un país a otro, o el equivocarme de dirección de subte entre otras experiencias vividas al máximo.
Si quieren venir a estudiar a Argentina, les recomiendo que no descuiden la facultad por estar viajando o divirtiéndose, se puede lograr llevar las dos al par, y que no dejen que se les acumule el trabajo, que sepan organizar bien su tiempo, que siempre investiguen cosas del país y como moverse cada día. Lo demás lo irán aprendiendo durante la estancia, como yo lo hice.

Valeria Huerta Aguirre – estudiante mexicana (Universidad Veracruzana)
Mi experiencia estuvo llena de emociones únicas e inolvidables: desde dejar tu país, familia y amigos, que implica un reto, hasta llegar a representar y defender tus bases, que se convierte en la actividad a diario. Y desde luego que el toque especial lo tiene aprender de la cultura, costumbres, expresiones, música, arquitectura e historia, que para mí han sido de las cosas que más he disfrutado.
Considero que el nivel académico de la UNLa es bueno, en base a las tres materias que yo cursé. Llevan ritmo constante, se avanza rápido y se apoyan en muchas lecturas y artículos.
Definitivamente, mi experiencia fue una gran satisfacción, en todos los sentidos y en todos los aspectos; aprendes, experimentas y conoces. Lo volvería a hacer todas las veces que se me presente una oportunidad así.
En general, durante mis viajes por la Argentina (me hubiese gustado que fuera una extensa lista) entendí que, como dicen muchos estudiantes extranjeros y una canción, “qué difícil es hablar el español, porque todo lo que dices tiene otra definición”. Es decir que, aunque nuestro idioma sea el mismo, encontré muchas diferencias y en repetidas ocasiones fue motivo de risas por horas.
A los estudiantes que quieran venir a estudiar a la UNLa les recomiendo que lean bien los planes de estudio y que estén convencidos de que pueden ser capaces de desenvolverse de la mejor manera posible, que sea productivo ese lugar que toma para ambas universidades. Asimismo, que aproveche de la amplia variedad de servicios que la UNLa ofrece, como deportes, idiomas, seminarios, talleres, etc.

José Natanael Santiago Gómez – estudiante mexicano (Instituto Politécnico Nacional)
Mi experiencia de movilidad fue muy buena. Todas las personas que he conocido en estos meses han dejado una huella muy importante en mí. Gracias a esta experiencia quiero seguir adelante y hacer algo más grande para mí, seguir viajando, crecer como persona y como profesional.
Creo que el nivel académico de la UNLa es el mismo que se tiene en el Instituto Politécnico Nacional. La única diferencia que veo es que en Argentina el aprendizaje que tienen o que tenemos los estudiantes es más autodidacta, aunque creo que es mucha la carga horaria por materia y por día. Tal vez eso deba cambiar.
Como dije anteriormente, ésta experiencia me ha impulsado a seguir adelante y crecer en ambos sentidos, a madurar un poco más.
Creo que todo el viaje es una anécdota, pero lo que más disfruté fue el estilo de vida que llevé aquí, la libertad y la responsabilidad que tenía…
El primer lunes de clases, me equivoque de aula, entré a una clase de Química de los Alimentos (yo estaba buscando Gestión de Alimentos y Bebidas). Cuando me di cuenta del error que había cometido, me levanté fingiendo que tenía una llama al móvil, salí del aula y me tardé lo necesario para que se viera convincente, volví a entrar y me dirigí a la profesora y le dije que era mi arrendador y que nadie de los que vivía conmigo estaba en casa, que tenía que salir en ese momento. Después de salir y fingir que me retiraba, busqué el aula correcta y entré a la segunda mitad de la clase de ese día.
A los estudiantes que quieran hacer una movilidad en la UNLa les diría que piensen que van a estar solos por un rato y que no va a haber nadie que les haga las cosas, que sean un poco más independientes aun cuando estén en el seno familiar, que tengan claras las cosas y que disfruten y aprendan de la experiencia.

Fernanda Gonçalves Grangeiro - estudiante brasileña (Universidade Federal do Estado de Rio de Janeiro)
Mi experiencia fue maravillosa. Aprendí cosas nuevas sobre la cultura, las personas, el idioma de Argentina. Pude aprender cómo es la enfermería en el área de Buenos Aires y cómo se trabaja, cómo es su sistema de salud, su tecnología y cómo es el cuidado de los clientes. Ahora puedo decir que tengo una nueva mirada sobre mi vida y mi carrera. Considero que el nivel académico es de alto nivel, con buenos profesores y muchas oportunidades para vivir en la universidad.
Creo que el impacto de este intercambio fue positivo, pues en mi caso yo no hablaba español, sino portuñol. Entonces, intentaba hablar y la gente me comprendía. El tiempo que duró mi movilidad me va a servir siempre.
Este viaje quedará para siempre en mi corazón. Fui a Buenos Aires sin conocer a nadie. Fui muy bien recibida por una profesora y un compañero, aprendí a vivir sola, a hablar español, me fue bien en las materias, fui a muchos congresos y jornadas, construí muchas amistades. Creo que hoy soy una persona con una mejor mirada de la vida gracias a este intercambio: pude conocer cómo viven personas que persiguen sus sueños, que tienen miradas de la vida diferentes de la mía, y mucho más. Solo quiero decir “muchas gracias” a Buenos Aires, a las personas que conocí; gracias por formar parte de mi historia, porque mis compañeros de intercambio y yo también hicimos historia: fuimos los tres primeros alumnos de intercambio de la carrera de enfermería.
A los estudiantes que quieran ir a Argentina: vengan, será maravilloso. Tendrán la oportunidad de vivir cosas que nunca creerán que podrían vivir, conocerán buenas personas, tendrán una buena formación y aprenderán cosas únicas en ese hermoso país, que hoy extraño mucho.

Karina Gómez Castillo - estudiante mexicana (Instituto Politécnico Nacional)
Esta experiencia ha sido realmente impresionante e inolvidable. Es muy interesante conocer el sistema educativo de otro país, aprender y poder intercambiar opiniones e ideas en el aula. La diferencia de nacionalidades ayuda a un mayor aprendizaje y conocimiento de las temáticas por la interacción entre el alumnado, que tiene diferente visión de la manera en la que aplique el tópico según su región.
En general, el nivel académico me pareció bastante bueno. Como mi carrera se especializa en las materias que tomé, los contenidos temáticos fueron bastante accesibles, ya que estaba familiarizada con los términos que mis compañeros estaban apenas por conocer.
Es muy interesante conocer y vivir en una cultura diferente a la tuya, además de crecer profesionalmente. En lo personal, tener esta experiencia te saca de tu zona de confort para poder enfrentarte al mundo y cambiar tu percepción de las cosas completamente, de una manera positiva. En este cambio tan radical aprendes a valorar y comprender más a tu país de origen y por otra parte aceptar y hacer tuyas las costumbres y cultura del país al que vas.
Cuando llegué a Argentina, me encontré con muchas dificultades. Me parecía incomprensible cómo, a pesar ser latinoamericanos, podríamos ser tan diferentes. Me costó mucho trabajo adaptarme al principio, sobre todo entender su sistema colectivo, pero con el paso del tiempo todo se fue acomodando, de manera que ahora hago mías la Argentina y la ciudad de Buenos Aires. Entendí cómo y por qué funcionaban las cosas de cierta forma. Ir a un espectáculo de tango ha sido una de las cosas más hermosas que he visto, viajar por el país encontrando paisajes tan bellos e inolvidables, tan diferentes en el sur y en el norte, que hacen de Argentina un país que lo tiene todo.

Sulma Yaneth Suárez Aristizábal - estudiante colombiana (Universidad Pedagógica y Tecnológica)
En primer lugar, agradezco la hospitalidad con la que fuimos recibidos los estudiantes de intercambio en la UNLA.
La experiencia es única e inolvidable, el solo hecho de estar lejos de tus seres queridos te enseña a desenvolverte y crecer como persona. En cuanto a la academia, adquieres nuevos modelos de estudio, nuevos conocimientos y pones a prueba los tuyos. Hay que estar abierto a descubrir, a aprender y a aportar todo de ti.
Gestión Ambiental Urbana es una carrera que requiere de nuevas estrategias y, desde mi punto de vista, la profesión tiene ese enfoque. El objeto principal de un Gestor Urbano es actuar para la solución de los desafíos ambientales de su alrededor. La UNLA tiene un buen nivel académico en este aspecto.
Es un cambio cultural muy importante a nivel personal y académico. Aprendes a compartir con personas de diferentes ideales, a aceptar diferencias, virtudes y defectos de tu lugar de origen. Encuentras cosas diferentes en todos los aspectos, en alguna medida cambias conceptos previos y ahora juzgas bajo tu propia condición.
Puedo decir que la Argentina es un país hermoso que tiene mucho para descubrir y ofrecer al resto del mundo. No es para que lo tomen a mal, pero cambié el concepto que tenia de los argentinos: he descubierto que son personas agradables y muy serviciales. El primer día que llegue a la UNLA todos mis compañeros de clase me ofrecieron su compañía y amistad con los brazos abiertos y no me fue difícil hacer amigos.
Es una oportunidad única. Aprovéchenla, vengan y descubran lo maravilloso de este país. Y aprovechen las ventajas que se tienen a nivel educativo: la educación es gratuita, algo que en mi país (Colombia) no sucede, y de buena calidad. Aprovechen el tiempo porque se pasa demasiado rápido.

Elisa Arrieta Martínez - estudiante mexicana (Benemérita Universidad Autónoma de Puebla)
Para mí fue una experiencia muy gratificante. Pude compartir parte de mi cultura con mis compañeros y a la vez aprender de ellos. Participé en algunos foros y comparé diferentes perspectivas. Dentro de la universidad, tuve que modificar mis horarios y adaptarme a métodos diferentes de evaluación, lo que me ayudó a mejorar mis competencias como estudiante.
Además, experimente algunos procesos sociales, con los cuales pude realizar una comparación entre mi país y algunos países del Cono Sur, en específico Argentina y sus vecinos inmediatos, Uruguay y Brasil.
El nivel académico de Relaciones Internacionales en la UNLA me pareció muy bueno, tanto el de los profesores como el de los alumnos. El nivel de lectura era alto y las clases se generaban en forma de debate, lo que permitía que fueran más dinámicas y que las dudas se aclararan entre todo el grupo. El profesor funcionaba como un buen facilitador y orientador.
En el ámbito personal, el intercambio académico que realicé en la UNLA me dio herramientas de adaptación y respeto hacía costumbres y culturas diferentes a las mías, me ayudó a tener mayor relacionamiento con las personas fuera de mi contexto habitual. En lo académico, me ayudó a aprender más sobre la “Historia del Cono Sur”, que no es muy estudiada en mi institución; me ayudó a enfocarme más en el área de mi interés, la “Integración Latinoamericana” y los procesos por los cuales está funcionando dicha integración.
En lo institucional, considero que fue importante seguir fomentando las relación bilateral entre México y Argentina a través de los intercambios académicos, ya que así se puede compartir información de una manera más directa, y no sólo mediante periódicos, noticias o la TV. De esta forma los estudiantes brindan la perspectiva de su país a partir de sus propias vivencias.
De forma más particular, representé a mi Institución, la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y pude notar la diferencia entre los programas de estudio y las materias que ambas instituciones tenemos. A los jóvenes que quieran ir a estudiar a la Argentina les recomendaría buscar una casa cerca de su universidad, participar en las diversas actividades culturales que hay, asistir a los talleres y presentaciones que brindan las diferentes universidades e instituciones, convivir con los demás compañeros extranjeros y argentinos: todos son muy receptivos.

Roberto Frías - estudiante mexicano (Universidad Autónoma de Coahuila)
Fue una experiencia muy enriquecedora, llena de obstáculos, pero también llena de oportunidades y de satisfacciones.
Creo que, en general, la UNLa tiene un gran nivel académico. Tuve la oportunidad de cursar materias en tres carreras diferentes, sin embargo mi favorita fue la Licenciatura en Audiovisión, que a mi parecer está muy bien orientada en su visión y enfoque y que, por supuesto, cuenta con buenos docentes.
Convivir, compartir y aprender de personas con otra realidad, cultura y educación, ha sido una gran oportunidad para crecer como estudiante y como persona. Es una relación increíble que abarca la totalidad de lo que compone a un ser humano, que para mí ha marcado una diferencia y, sobre todo, una oportunidad de ser mejor.
Para mí ha sido un viaje que, por el aprendizaje y las experiencias, volvería a realizar. Sin duda, el apoyo de los compañeros de la UNLa y la convivencia con ellos fueron una motivación.
A los estudiantes extranjeros les recomendaría que aprovechen cualquier oportunidad que se les presente. Argentina es un país que en verdad vale la pena visitar, para aprender y disfrutar.

Lorena Morales Solís - estudiante mexicana (Universidad Autónoma de Coahuila)
Mi experiencia fue excelente. Considero que la adaptación fue rápida y sin ningún problema. Esta experiencia trae consigo nuevos conocimientos y herramientas que serán aplicadas en mi país de origen.
El nivel académico es excelente, me gustó la manera en la que se trabaja, tanto con las metodologías como con las prácticas pre-profesionales. Considero que a través de lo aprendido tendré un amplio panorama  dentro de la carrera en Trabajo Social.
Considero que el impacto personal hizo posible en mí la apertura a otras realidades, contextos que no serían vistos si no hubiera hecho la movilidad. Reflexionando sobre este tema a nivel institucional creo que fue innovador. Otros compañeros me preguntan sobre las cuestiones de acá, porque tienen pensado, dentro de un futuro, venir a estudiar a Argentina y ser parte de esta experiencia académica.
A mi llegada a las tierras argentinas tuve la oportunidad de conocer los lugares más turísticos. En ellos pude apreciar la naturaleza, la cultura y lo social que los destacan. Unos de los motivos por los que decidí venir a estudiar a Argentina fue porque en algún momento en mi vida, escuchó sobre lo bueno que era vivir por acá, tanto por el nivel académico, laboral, la calidad de vida y demás. Lo pude comprobar desde el primer momento en que llegué: la gente me trató de lo mejor. Con el paso del tiempo pude hacer amistades, fue creciendo mi red de amigos y compañeros y a la vez tuve una mejor comprensión de lo que pasaba en el país.
A los jóvenes que quieran venir a estudiar a Argentina les diría que aprovechen al máximo esta oportunidad, ya que no cualquier persona tiene las posibilidades de venir acá a estudiar. Que hagan que cada momento que estén aquí sea provechoso tanto a nivel académico como en todos los ámbitos.

Andrea Pulone - estudiante italiano (Universitá Roma Tre)
La experiencia de estudiar en otro país fue excelente: poder ver con ojos propios otro continente es algo que ayuda muchísimo al crecimiento personal. La diferencia entre estudiar en los libros y ver las cosas a nivel práctico es enorme. Yo no he podido cursar muchas materias porque no he conseguido materias iguales a mi facultad en Italia, pero más que a nivel institucional, para mí este  intercambio ha tenido un valor muy importante como cultura general, que siempre voy a poder llevar conmigo. Otra cosa muy positiva fue poder relacionarse con jóvenes de todo el mundo, especialmente de América latina: he hecho buenos amigos y soy seguro que voy a seguir en contactos con ellos toda la vida.
Les recomiendo a todos lo que tienen la posibilidad de hacer un proyecto de intercambio que lo hagan sin dudarlo, porque es algo que nos queda para toda la vida.

Yeimy Fuertes Garzón - estudiante colombiana (Universidad Minuto de Dios)
Llega un momento en la vida donde llega la posibilidad de despegar de la casa, de los padres y de los seres queridos. Mi anhelo era poder cumplir uno de mis sueños: salir de intercambio fuera de mi país. Esta experiencia implica vivir sola a pesar de que haya personas cerca. En mi caso venía con una amiga de Colombia, y no me sentí tan  sola. Además, el acostumbrarme a vivir en un lugar que tiene otras costumbres, cultura, y modo de vivir fue desafiante.
Tuve que aprender todo lo que implica organizarme para vivir sola, es decir: pagar las expensas, los impuestos, hacer compras y vivir lejos de casa. Pero pese a esto no me arrepiento esta experiencia, me llevó a otro nivel, tanto en lo personal como en lo cognitivo, ya que Argentina me llevó más a lo teórico y eso fue muy bueno. En este caso, en la Universidad Minuto de Dios, somos más prácticos y todas las bases que me dieron en la Argentina me aportaron mucho más conocimiento.
Cada minuto que vivimos tenemos una marca, una historia de vida. ¡Hay que buscar alcanzar los sueños, las metas, las ilusiones! A los futuros intercambistas les digo que le metan la ficha, que estén pendientes de sus clases, que le saquen el jugo a todo lo que los maestros nos brindan.
A todos los docentes, compañeros, personas del departamento de Internacionales: gracias por esa gran experiencia, que fue muy enriquecedora, por estar pendientes de nosotros en su quehacer cotidiano. Un abrazo muy fuerte para todos, que este y todos los días sean un motivo para seguir adelante, educando, y en especial teniéndonos paciencia a nosotros, los intercambistas.

Anlly Páez Naranjo - estudiante colombiana (Universidad Minuto de Dios)
Es una experiencia única, el conocer una cultura totalmente nueva, con personas que  a lo largo de la travesía estuvieron hay para apoyarme y acompañarme.
Es claro que la diferencia de culturas es muy marcada, también el nivel académico. En Colombia es más práctico, el  poner en acción lo que se habla en clase; claro está que esa práctica es siempre basada de una teoría. Es por ello que para mí fue muy pesado el cambio de disciplina.
En lo personal, veo que la movilidad ha sido un reto: el convivir con otras personas que son desconocidas, el relacionarse con gente, que piensan diferente y en muchas ocasiones comparten sus conocimientos y sus experiencias, que son totalmente nuevas para mí. En lo institucional, fue muy agradable el recibir conocimientos nuevos, el conocer significados nuevos, y el enriquecer otros, para mi vida laboral es de muy valioso el estudiar fuera del país y aún más en uno como éste.
Lo más bello que pude vivir en esta travesía, es el conocer no sólo una cultura, sino muchísimas más, entre ellas mexicana, brasileña, italiana, coreana etc.
Esta experiencia es única, y no todos pueden realizarla. Si se da la oportunidad, no dudes en hacerlo, ya que vale la pena de verdad. Es una oportunidad muy enriquecedora.

Oscar Romero - estudiante mexicano (Universidad de Guadalajara)
Mi experiencia fue enriquecedora en todos los sentidos posibles. Enfrentarte a distintas cosmovisiones del mundo, a distintos alimentos, modos de organizarse, trabajar y convivir te obliga a crecer y a encontrar la manera de adaptarte.  Algunas veces te adaptas y adquieres una que otra costumbre (luego el problema es conseguir yerba mate en tu país), otras veces descubres tu extranjería y, más que eso, te descubres a ti mismo, encuentras a la persona detrás de los nacionalismos.
Durante mi estancia en la Buenos Aires conocí el modelo de educación argentino desde el pupitre, los fuertes debates, la masividad de alumnos que lejos de complicar el aprendizaje lo enriquecían con sus variadas opiniones, la inmensidad de lecturas y documentos que desbordaban mi escritorio. En fin, me enfrenté a largas horas de estudio que hoy me llenan de satisfacción.
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Buenos Aires es práctico, te pone el libro en el aula, la calle y el café. Si pones atención aprendes; si no, repruebas. Con tantas opciones para aprender, el nivel es alto.
Trabajé unos meses en la Dirección de Cooperación Internacional de la UNLa. Allí pude conocer cómo se generaban los convenios de cooperación internacional entre las universidades, convenios de los que en definitiva todos los estudiantes como yo somos resultado.
Desde ahí pude tener una visión más amplia del modelo educativo, descubrí un mundo de relaciones de poder e interdependencia entre el Ministerio de Educación y las instituciones y, a su vez, entre los departamentos de las propias universidades.
Logré entender cómo los distintos sistemas educativos interactúan, las complejidades de la homologación, los retos que los distintos sistemas educativos plantean para los proyectos de integración como el MERCOSUR y, en definitiva, pude apreciar lo afortunados que somos aquellos que podemos estudiar en la universidad pública.
Quisiera compartir una anécdota. La última cena que tuve con uno de mis mejores amigos en Buenos Aires él levanto la copa y propuso hacer un brindis por los planes para el futuro. En ese momento mi novia y yo nos quedamos congelados y tratamos de pensar ¿Qué cosa podría merecer la ocasión? Entonces le dije a mi amigo: Venir de intercambio era mi sueño, ahora que este capítulo se ha cumplido me cuesta pensar en el siguiente paso. A lo que me contestó: Los sueños están diseñados para regenerarse con cada uno que alcanzamos cada sueño que cumplimos nos abrirá la puerta para otros cada vez más lejos, cada vez más alto. En ese momento entendí “la continuidad de los sueños” y me permití soñar de nuevo. Al final brindé por cumplir las promesas y me prometí volver.
A los jóvenes que quieran venir a estudiar a la Argentina les diría: Háganlo

Fernanda Montes Hermosillo - estudiante mexicana (Universidad Autónoma de Aguascalientes)
Estar en un lugar diferente y estudiar en otra universidad fue enriquecedor, ya que aprendí de la cultura de estudio de Argentina y conocí compañeros que fueron agradables conmigo. Considero que la carrera es de buen nivel, sólo que la metodología de evaluación no esta establecida en cada materia y, sobre todo, los períodos. Pero tuve un buen aprendizaje en las materias que cursé. En lo institucional, pude saber cómo se enfoca el turismo en otro país, ya que la cultura es distinta y también conocer diversas maneras de aprender en las materias. En lo personal, pude aprender de profesores con muy buen nivel y experiencia académica, que me dejaron buenos recuerdos y enseñanzas, al igual que el departamento de intercambio, donde siempre hubo personas apoyándonos cuando lo necesitábamos. Pienso que nunca veré las cosas de la misma manera, y que esta experiencia marcó mi vida. Al principio, cuando no encontrábamos departamento, fue todo muy difícil, y estuvimos 15 días buscando sin parar y sin comer o descansar. Eso siempre lo recordaré, porque nunca había vivido algo parecido. Otra cosa que no olvidaré son las amistades que tuve allá que me brindaron su apoyo Les recomiendo que no salgan de su país sin un lugar seguro para vivir ,por lo menos un mes, ya que es difícil estar allá y conseguirlo. También les recomiendo que no tiren el ticket o comprobante que les dan en las casas de cambio cuando compran pesos argentinos por primera vez, ya que al momento de salir de Argentina, para cambiar los pesos argentinos a su moneda, se los piden. También les recomiendo que no esperen sólo vivir cosas agradables, ya que cuando estás lejos de tu país ocurren situaciones que no te esperas.

Nahayeli Gómez Aguilera - estudiante mexicana (Universidad Autónoma de Coahuila)
Mi experiencia fue muy enriquecedora en todos los aspectos. En mi caso, cursé materias de dos licenciaturas y una de tecnicatura. Fue bueno, en especial la materia de la tecnicatura tiene una exigencia mayor, y considero que el nivel fue muy alto. En cuanto a las materias de las licenciaturas, fueron también de buen nivel. En lo institucional esta movilidad tiene sin duda un gran impacto, ya que tu participación motiva la futura participación de otros, que conozcan un poco de tu universidad y que ambas instituciones ganen prestigio. En lo personal, una movilidad es toda una responsabilidad.
En Argentina conocí muchas personas de diferentes países, personas muy inteligentes y dispuestas a crecer. A otros jóvenes que quieran venir aquí les recomendaría que disfruten mucho del país, y que traten de conocerlo en todos los aspectos.

Cristina Vega Ceballos - estudiante mexicana (Universidad de Guadalajara)
Para mí fue una experiencia única. El hecho de llegar a un país totalmente diferente al mío me hizo madurar en varios aspectos, me brindó una gran diversidad de experiencias, me hizo ver las cosas de otra forma.
El nivel académico en Diseño Industrial se me hizo muy bueno pues los contenidos de las materias son muy completos y la forma de dar las clases es muy buena pues te ofrecen mucha ayuda para que puedas comprender mejor cada tema.
[La movilidad tuvo] un gran impacto, pues te cambia la visión de las cosas, te ayuda a ampliar tus conocimientos y tu criterio, y de la misma manera te ayuda a mejorar tu forma de pensar y razonar ampliando criterios y plasmándolos en proyectos. Aprendes a madurar como persona, a ser autosuficiente, a desenvolverte más. Al principio me costó un poco de trabajo acostumbrarme, pero poco a poco fui conociendo sus costumbres y me fui adaptando a ellas (un ejemplo de esto es ver que los hombres se saluden de beso, pues en México nunca se ve esto; tomar el mate, que es un ícono de amistad de convivencia, la gran libertad de expresión…), la gente, la comida, pues nunca había salido de mi país y el hecho de haberlo hecho cambió totalmente mi forma de pensar, de actuar. Te das cuenta de que son culturas totalmente diferentes, y al momento de venir de intercambio obtienes herramientas que de otra forma sería casi imposible llegar a tener.
Que se animen, pues es una experiencia única que el país tiene muchas cosas que ofrecerles y que no arrepentirán de venir a estudiar a Argentina.