El próximo 20 de abril a las 18 se inaugurará la muestra fotográfica "Malvinas. Retratos y paisajes de guerra", de Juan Travnik, en el edificio Scalabrini Ortiz de nuestra Universidad, con entrada libre y gratuita.
La exposición, organizada por la Secretaría de Cultura y Comunicación de la UNLa, reúne retratos en blanco y negro de excombatientes y familiares, junto con paisajes de las islas. Pero no se trata de una reconstrucción documental ni de una épica visual. Hay, en cambio, una insistencia en lo mínimo: el gesto, la piel, la mirada. Lo que queda.
Travnik empezó este trabajo en 1994, más de una década después del conflicto. La pregunta era, en apariencia, simple: qué había dejado la guerra en esos rostros. “Una de las hipótesis del trabajo era explorar las huellas que pudieran haber quedado en sus rostros, en sus miradas, después de haber vivido una experiencia tan extrema como la guerra”, escribe el propio autor.
Los fotografió en su estudio, en lugares de reunión, en sus casas, en desfiles y marchas. Sin escenografía ni artificios, como si cada retrato fuera una forma de interrogar lo que no se puede decir.
Rostros, paisajes y una memoria en tensión
La serie se completa con imágenes tomadas en las propias islas, años después. Travnik viajó a Malvinas a 25 años del conflicto y registró los campos de batalla en condiciones similares a las que atravesaron los soldados: el frío, el viento, la lluvia, la misma luz.
“Vi los escenarios que habían visto sus ojos”, escribe. Esos mismos ojos que, en los retratos, parecen fijos en el horizonte o perdidos, vacíos.
El montaje de la muestra —con 15 retratos de excombatientes, 9 de familiares y 6 paisajes— construye un diálogo austero pero potente. No hay grandes gestos ni dramatización. Hay algo más incómodo: una cercanía que interpela.
La escritora y ensayista Graciela Speranza señala que el trabajo de Travnik desarma las categorías abstractas —“excombatientes”, “veteranos”— para devolverle a cada rostro su singularidad. Ya no se trata de un colectivo, sino de presencias individuales, atravesadas por una experiencia límite.
Dos tiempos en una misma imagen
Hay una tensión temporal que recorre toda la obra. El presente del retrato convive con el pasado de la guerra, como si ambos tiempos se superpusieran sin resolverse.
Speranza habla de una temporalidad doble: el después de la guerra, que es el momento del registro, y el momento del combate, que dejó huellas más o menos visibles en cada imagen.
Los paisajes refuerzan esa idea. Son imágenes despojadas, atravesadas por una aridez que vuelve todavía más densa la escena. “Nunca antes se vio un vacío tan poblado de fantasmas”, escribe.
Perfil de Juan Travnik
Nacido en Buenos Aires en 1950, Juan Travnik es una figura central de la fotografía argentina contemporánea. Fotógrafo, curador y docente, fue director de la FotoGalería del Teatro San Martín entre 1998 y 2015 y tuvo un rol clave en la formación de nuevas generaciones desde la Licenciatura en Fotografía de la Universidad Nacional de San Martín.
Su obra integra colecciones de instituciones como el Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires y la Maison Européenne de la Photographie de París, entre otras. A lo largo de su trayectoria recibió reconocimientos como el Premio Nacional a la Trayectoria Artística, el Konex de Platino y la Beca Guggenheim.












