La Universidad Nacional de Lanús expresó su repudio a las declaraciones vertidas por el ministro de Defensa de la Nación, Teniente General Carlos Presti, quien caracterizó el hundimiento del Crucero ARA General Belgrano como un “acto de guerra”.
"La declaraciones resultan agraviantes para la memoria de los 323 tripulantes fallecidos y reducen de manera impropia un hecho que ha sido objeto de amplio debate jurídico, histórico y político, tanto a nivel nacional como internacional", asegura la resolución RCS- 23 - 2026 del Consejo Superior.
Y agrega: "La caracterización del hecho como un simple'acto de guerra' omite la complejidad jurídica y política del episodio, así como las discusiones existentes en torno a su legalidad en el marco del Derecho Internacional Humanitario. Las declaraciones del Ministro adquieren una gravedad institucional adicional en razón de su investidura, pues quien conduce la política de defensa nacional tiene la responsabilidad de honrar la memoria de quienes dieron su vida por la Patria y de sostener una posición coherente con los intereses nacionales y la política de Estado en torno a la Causa Malvinas.
"La Causa Malvinas es una política de Estado que compromete el presente y el futuro de la Nación, y que esta Casa de Estudios tiene el deber institucional de preservar la memoria colectiva, promover el debate riguroso y expresar una posición clara frente a hechos que afectan la conciencia histórica de nuestra sociedad", concluye.
El 2 de mayo de 1982, durante el conflicto bélico del Atlántico Sur, el Crucero ARA General Belgrano fue hundido por el submarino británico HMS Conqueror, lo que provocó la muerte de 323 tripulantes argentinos, constituyendo la mayor pérdida de vidas de ese conflicto.
El ataque al ARA General Belgrano se produjo fuera del área de exclusión establecida unilateralmente por el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte y fuera del teatro de operaciones delimitado.
La decisión política de hundir el ARA General Belgrano, adoptada por la administración de Margaret Thatcher, tuvo como efecto inmediato la interrupción de instancias diplomáticas en curso, contribuyendo a la escalada del conflicto y a la clausura de alternativas de solución pacífica.












