Universidad Nacional de Lanús - Clipping de Prensa

Desde el Instituto de Salud Colectiva se lanza una nueva publicación de Cuadernos del ISCo denominada "La casa enferma: Sociología de la enfermedad de Chagas" de Roberto Briceño-León. 

Hasta el 16 de julio se extiende la inscripción para las capacitaciones que se brindan desde el Laboratorio de Simulación Clínica y Prácticas de Cuidado del Departamento de Salud Comunitaria de nuestra universidad. 

En tiempos de incertidumbre en que la búsqueda de refinamiento tecnológico se instala como agenda y horizonte ineludible a nivel global, vale acaso compartir una breve reflexión acerca de qué tipo de desarrollo, no sólo en términos de crecimiento económico y técnico sino también social y humano, se sustenta como proyecto político en y desde China. Asumimos como premisa la indivisibilidad de la cultura respecto del desarrollo, sobre la base de los debates filosóficos y sociológicos iniciados a partir de mediados de los años noventa en torno al reconocimiento de las capacidades y a la implicancia estatal para el logro de la mejora en la calidad de vida y el bienestar humano (Nussbaum, 2012; Sen, 1996, 1999). En los últimos años, en tanto la cultura es concebida como una política de desarrollo en China, el despliegue de los recursos simbólicos que la actualizan y hacen posible ha cobrado significativa relevancia. En este sentido, la cultura no es un atributo homogéneo ni un beneficio opcional para ser agregado a las metas materiales del desarrollo económico. Por el contrario, se trata de un requerimiento fundamental que se ha destacado para apuntalar los desafíos que plantea la extensión del bienestar y de la equidad social en la transformación del socialismo (Lin, 2006, 2015).

Publicado en Boletín del CEISil